Hoy hablamos del síndrome de Horner, qué es, sus posibles y dispares causas, diagnóstico, tratamiento y prevención.

Qué es el síndrome de Horner

Un síndrome es un conjunto de síntomas que se presentan juntos y son característicos de una enfermedad o de un cuadro patológico determinado provocado a veces por la concurrencia de más de una enfermedad. El síndrome de Horner es un conjunto de síntomas oftalmológicos derivados de la falta de irrigación simpática que puede estar provocado por distintas causas. Pero es que el síndrome de Horner en sí es un síntoma. Un síntoma que nos alerta de que algo está pasando dentro de nuestra mascota para que se de ese cuadro. Un síntoma de que está habiendo una afectación a nivel del Sistema Nervioso.

El síndrome de Horner es una enfermedad neurooftalmológica, manifestándose en uno o los dos ojos, presentando una imagen muy característica en la que se presentan los ojos alterados, hundidos, uno con midriasis y el otro con miosis. Se puede dar por distintas causas, pero todas ellas provocan la falta de inervación del Sistema Nervioso Simpático. Es importante hacer un buen diagnóstico diferencial y tratar directamente la causa que lo está provocando.

Este síndrome se puede dar igualmente en gatos y en perros sin diferencias de raza, edad o sexo, aunque sí se ha descrito más frecuentemente en perros de la raza Golden Retriever. También afecta con relativa frecuencia a caballos.

Un poquito de anatomía

En este apartado te contamos muy brevemente y a nivel muy general la clasificación del Sistema Nervioso para que pongas un poco en contexto qué significa eso de que en el síndrome de Horner hay una falta de inervación simpática. Focalizaremos solo en lo que aquí nos interesa: el origen del Síndrome de Horner.

El Sistema Nervioso se divide entre Sistema Nervioso Central y Sistema Nervioso Periférico. El SN Central incluye el cerebro y la médula espinal y el SN Periférico abarca nervios y ganglios de todo el cuerpo.

A nivel funcional, El Sistema Nervioso Periférico se divide entre el Sistema Nervioso Somático, que es voluntario, como por ejemplo cuando queremos contraer un músculo; y el Sistema Nervioso Autónomo, que es el involuntario y abarca sistema oftalmológico, cardiovascular, de termorregulación, gastrointestinal y genitourinario. A su vez, el SN Autónomo se divide entre el Sistema Nervioso Simpático y Sistema Nervioso Parasimpático.

El SN Simpático es el encargado de las respuestas corporales de activación, regulando acciones involuntarias que permiten al organismo responder ante estímulos del entorno. El SN Parasimpático de volver al estado del equilibrio tras la activación del Simpático. En el caso del Síndrome de Horner ocurre concretamente una disfunción ipsilateral (del mismo lado) de la inervación simpática del globo ocular y sus anexos.

A nivel anatómico, la inervación simpática del ojo hace un recorrido desde su origen en el cerebro (concretamente en el hipotálamo) hasta el globo ocular, pasando por distintas direcciones, entre ellas el oído medio. Es por esto que el síndrome de Horner es causado muchas veces por infecciones, masas que comprimen o cirugías en esta zona.

Posibles causas del síndrome de Horner

Las causas que provocan el síndrome de Horner pueden ser muchas, todas aquellas que afectan a la inervación simpática del globo ocular. Algunas de ellas son:

  • Traumatismos: golpes por peleas o accidentes
  • Problemas o lesiones medulares
  • Neoplasias o tumores
  • Lesiones iatrogénicas: lesiones derivadas de una consecuencia negativa de un tratamiento, un efecto adverso o una negligencia.
  • Otitis o infecciones de oído medio.
  • Problemas retrobulbares: alteraciones en la zona de detrás del globo ocular
  • Encefalitis: inflamación del encéfalo, que a su vez puede deberse a muchas causas como presencia de parásitos, virus, bacterias, hongos, etc.
  • Neuropatías periféricas: daño de los nervios periféricos, es decir, fuera del cerebro y la médula espinal.
  • Idiopático: cuando no se sabe la causa real que lo está provocando ya que se han descartado todas las plausibles y no hay signos evidentes de ninguna otra. Puede abarcar una muy común causa de este síndrome que es la limpieza ótica.

Síntomas y signos del síndrome de Horner

El conjunto de síntomas clínicos puede aparecer uni o bilateralmente, es decir, en uno o en los dos ojos. Los síntomas y signos clínicos que padecen estos pacientes son:

  • Ptosis palpebral: caída del párpado. Aunque el párpado que se cae es el superior, a simple vista parecerá el inferior o los dos.
  • Miosis: contracción de la pupila
  • Midriasis: dilatación de la pupila
  • Anisocoria: diferencia del tamaño de las pupilas, en un ojo se da pupila contraída (miosis) y en el otro dilatada (midriasis)
  • Protrusión del tercer párpado o la membrana nictitante. El tercer párpado, normalmente no visible, cubre parcialmente el ojo y resulta muy llamativo para los clientes provocando esto, junto a la alteración de la pupila, la mayoría de los motivos de consulta.
  • Enoftalmia: ojo hundido en la cuenca, con apariencia de menor tamaño.
  • Enrojecimiento del globo ocular: en ocasiones aparece también la conjuntiva enrojecida.

Diagnóstico y tratamiento del síndrome de Horner

El diagnóstico lo debe hacer un veterinario, por lo que ante la mínima sospecha de que tu mascota puede estar padeciendo este síndrome acude con urgencia al veterinario para que el cuadro no se complique.

Este cuadro se diagnostica mediante exploración neurológica y oftalmológica, acompañándose en muchos casos de pruebas complementarias como radiografía, TAC o resonancia magnética. Estas pruebas se realizarían con el objetivo de encontrar la causa concreta que lo está provocando ya que la forma de tratar el síndrome es tratar la causa.

Aunque los síntomas son muy visibles y característicos hay que hacer un buen diagnóstico diferencial con otras patologías como por ejemplo la uveítis o el síndrome Key-Gaskell en gatos. En la uveítis se da enrojecimiento de los ojos, visión reducida, alteración del globo ocular, etc. Aunque hay diferencias muy visibles, una uveítis complicada o un Horner sin síntomas muy exagerados podrían confundirse. En casos de disautonomía felina o síndrome de Key-Gaskell, también presenta protrusión del tercer párpado y midriasis, pero no presenta miosis

Primero se diagnostica el síndrome de Horner y luego se determina la causa para tratarlo. Existe una prueba rápida y sencilla de diagnosticar el síndrome de Horner. Se trata de un colirio específico que hace la función simpática, es decir, lo que haría el SN Simpático en caso de haber inervación. Por lo que si se trata de un Síndrome de Horner, el ojo irrigado con el colirio se corregiría, la pupila volvería a su forma habitual y los párpados a su sitio. Esto puede tardar unos 30 minutos.

Siempre es muy importante un buen diagnóstico, pero en este caso la importancia se agudiza ya que sin conocer la causa que lo determina no se puede tratar. Si la causa es una encefalitis, se deberá tratar la encefalitis para resolver el cuadro. Si es una otitis, se deberá tratar la otitis, etc.

Es por esto, que el síndrome de Horner no tiene tratamiento específico, si no que el tratamiento es el de la causa que lo provoca y debido a esto mencionábamos al principio del post que el síndrome de Horner es un síntoma, lo que hay que encontrar es la causa del síntoma.

Por ejemplo, si se debiera a una infección de oídos, a una otitis media, el animal puede presentar además otros síntomas derivados de la presión ejercida en la zona de la infección, que afecta a más áreas relacionadas con la coordinación motora, la inclinación de la cabeza o nistagmo (movimientos involuntarios, rápidos y generalmente horizontales de los ojos). Es muy frecuente que la causa sea ésta y por esto la exploración del oído es de las primeras cosas que se hace ante este cuadro.

Generalmente, si se trata la causa el síndrome se resolverá con el tiempo. Al tratar el problema que esté obstruyendo la falta de inervación simpática, se recuperará ésta y así el ojo o los ojos volverán a su estado normal. Existen causas complicadas que pueden ser difíciles de tratar. Un caso complicado puede llegar a ser irreversible. Por esto es muy importante acudir a tu veterinario ante la aparición de cualquier síntoma.

Prevención o precauciones

Como hemos ido explicando, hay diferentes causas que originan el síndrome de Horner, unas más complicadas que otras, unas reversibles y otras no. Algunas de esas causas, las más comunes, pueden estar sujetas a factores controlables, como por ejemplo la otitis. No es que podamos evitar 100% la infección, pero sí podemos estar pendiente para tratarla a tiempo y que no se prolongue ni se agrave y sí podemos estar pendientes para eliminar los factores que la determinan.

Lo que seguro está en nuestra mano es acudir al veterinario con rapidez. Revisar a tu mascota regularmente y ante cualquier sospecha acudir al veterinario, así como acudir a sus revisiones veterinarias como mínimo una vez al año, aunque es recomendable que sean más. Somos conscientes de que podamos resultar repetitivos en todos los posts con esto, pero somos veterinarios, vemos sufrir a mascotas y humanos a diario. A los primeros por padecerlo y a los otros por no haberlo evitado o puesto solución antes. Porque como os decimos hay muchas dolencias o enfermedades evitables, o si no lo son, al menos lo serán las complicaciones derivadas si se actúa con rapidez.

Otras indicaciones generales para evitar el síndrome serían:

  • Evita las infecciones de oídos. Revisa sus oídos y mantén una buena higiene. Ante cualquier cambio, secreción, enrojecimiento o mal olor acude al veterinario. Muchas veces no tenemos que prestar especial atención ya que ellos nos lo avisaran. Si a tu mascota le molestan los oídos se sacudirá la cabeza, se tocará, se intentará rascar a menudo, se frotará con otras zonas u objetos para aliviar el malestar, etc. El oído de tu mascota debe tener un aspecto rosado, sin secreciones ni mal olor. En nuestras redes sociales os hemos contado varios casos de otitis, sobre todo en gatos. ¡Visítanos!
  • Mucho cuidado con la limpieza de oídos, ya que en muchas ocasiones, con la mejor de las intenciones, tenemos casos de Síndrome de Horner provocados por una limpieza de oídos. Acude a tu veterinario para este tipo de cuidados.
  • Evitar en la medida de lo posible traumatismos que pueden desencadenarlo: atropellos, caídas, peleas o mordeduras de otros perros. Lleva a tu perro atado en lugares transitables al tráfico, mantén un espacio seguro en el que no pueda escaparse, ten precaución cuando le juntes con posibles perros susceptibles de enfrentarse, etc.

Esperamos que hayamos resuelto tus posibles dudas y te haya parecido interesante. Si quieres conocer otros curiosos síndromes puedes visitar otras entradas del blog como Síndrome del gato paracaidista o Síndrome braquicefálico.

Por Silvia

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