Etimológicamente, braquicéfalo significa cabeza corta, braqui = corto y céfalo = cabeza.

La RAE define braquicéfalo a las personas que tienen un cráneo casi redondo en tanto en cuanto su diámetro mayor excede en menos de un cuarto al menor. Pero ya sabéis que aquí no solemos hablar de personas…

En este post los protagonistas serán los perros braquicéfalos, aunque no solo afecta a los perros. Debido a su anatomía pueden padecer el denominado síndrome braquicefálico.

Síndrome braquicefálico

El síndrome braquicefálico es un cuadro formado por conjunto de síntomas o alteraciones provocadas por esta condición anatómica explicada anteriormente. El síndrome braquicefálico no solo se caracteriza por cabeza corta o cráneo redondo, conlleva además otras alteraciones anatómicas. Los braquicéfalos también tienen la nariz más pequeña, la lengua demasiado grande, las narinas muy estrechas, además de presentar elongación del paladar blando, protuberancia o estrechamiento de las fosas nasales, cambios en la laringe o una tráquea más pequeña. También suele acompañarse de alteraciones más complejas como es el prolapso de los cartílagos laríngeos o eversión de los sáculos laríngeos.

Características del síndrome braquicefálico

Como mencionábamos, las características de los braquicéfalos no se limitan a tener la cabeza corta como indica literalmente su nombre. Las características anatómicas patológicas afectan a nariz y fosas nasales, lengua y paladar, laringe y tráquea. Las fosas nasales terminan comunicando al exterior con la nariz. La nariz tiene en su extremo dos orificios mediante los que recoge y expulsa el aire al exterior llamados narinas.

Los perros con síndrome braquicefálico tienen nariz estenótica o estrechada, así como sus narinas también son más estrechas. Las narinas pequeñas u obstruidas se pueden ver claramente, tal y como se puede observar en la imagen que compara las narinas de un perro braquicéfalo con las de un perro sin braquicefalia. El estrechamiento de las narinas provoca una dificultad a la hora de entrar y salir el aire, teniendo el perro que esforzarse más en inspirar para coger una cantidad normal de aire y haciéndosele difícil respirar por la nariz. Imagínate respirar siempre con la nariz atascada.

Narinas de un perro no braquicéfalo
Narinas de un perro braquicéfalo

También presentan una elongación del velo del paladar blando, que es una alteración en la que le velo del paladar (parte posterior del paladar) es más largo de lo normal llegando a sobresalir hacia la vía respiratoria, obstruyendo así el paso del aire que va desde la nariz a los pulmones.

Estos perros suelen tener la lengua más gruesa de lo normal y es difícil observarlo estando el perro desierto. Con una evaluación estando el perro anestesiado se podría observar que el velo del paladar se extiende más allá del extremo de la epiglotis. Como en todo, hay diferentes grados de gravedad existiendo casos que llega directamente a introducirse en la laringe.

Además, la laringe se ve afectada por presentar una eversión de los sáculos laríngeos. Eversión significa rotación hacia fuera. Lo que ocurre por tanto en perros con el síndrome braquicefálico es que el tejido que se encuentra delante de las cuerdas vocales se desplaza hacia la tráquea obstruyendo así el paso del aire por ésta.

La laringe y la faringe se suelen encontrar inflamadas, hinchadas y rojas y en algunos casos los cartílagos de la laringe, que son los que abren y cierran las vías respiratorias altas, empiezan a colapsar debido a que dejan de ser flexibles, estrechando así aún más las vías respiratorias.

Estas consecuencias a nivel de laringe, la eversión de los sáculos laríngeos y su colapso, suelen darse de manera secundaria a una cronicidad. Es decir, el perro no nace con estas características, sino que se deben a que el perro ha estado expuesto a un esfuerzo inspiratorio crónico. El continuo esfuerzo por respirar forzando su propia enemiga anatomía que se lo pone tan difícil, va poco a poco modificando su cuerpo hasta llegar a darse este cuadro.

Problemas de salud de perros con el síndrome braquicefálico

Todas las características fenotípicas explicadas en el apartado anterior tienen como consecuencia problemas de salud, siendo los problemas respiratorios los más comunes y llamativos de estos perros.

Problemas respiratorios

Los perros braquicefálicos tienen serios problemas respiratorios, presentando una obstrucción de las vías respiratorias que les provoca dificultad respiratoria o disnea (falta de aire), ronquidos, intolerancia al ejercicio, facilidad de fatigarse…

No todos los braquicéfalos tienen dificultades en el mismo grado, presentando diferente nivel de gravedad. Pero en términos generales, un perro con síndrome braquicefálico tendrá problemas para realizar ejercicio por su dificultad respiratoria. Se cansarán con mayor facilidad, pudiendo jugar o correr menos que otros perros, jadeando con mayor dificultad y con facilidad para asfixiarse.

Es frecuente ver a los bulldogs, por ejemplo, roncando en vez de respirando y mostrándose agotados ante la mínima actividad. Esto puede resultarles gracioso a algunas personas, pero imagina su situación: estos perros quieren jugar y estar como los demás perros, pero no pueden, incluso si intentan mantener la misma actividad que sus amigos pueden llegar a sufrir un colapso llegando a estar en grave riesgo. Es por esto por lo que sus “limitaciones” se ven agravadas cuando lo comparas o juntas con otros perros. De ahí que se considere a estos perros como ideales para pisos o simple compañía.

Estos problemas respiratorios son factor de riesgo para que el perro padezca otras patologías, pudiendo derivar a la larga en problemas cardiacos.

Además, tendrán una consecuencia que los diferenciará y distanciará de los demás perros: el sentido del olfato. El sentido del olfato es el sentido más desarrollado de los cánidos, y estos perros no tendrán esta ventaja debido a sus limitaciones. Aunque esto no es tan importante como los problemas de salud directos de su anatomía, les influirá en su calidad de vida diaria.

Causas del síndrome braquicefálico

Existen actualmente más de 300 razas de perros, cada una de ellas con unos estándares específicos cumpliendo unas concretas y estrictas características morfológicas indicando su “adecuada” anatomía.

Los perros braquicéfalos han sido cruzados para tener narices y hocicos cortos, teniendo la garganta y vías respiratorias más pequeñas de lo habitual y por consiguiente, más disfuncionales. Con el objetivo de ir creando más pureza de la raza y sus características fenotípicas sean más notables, se busca mezclar perros que tengan estas características más notables. Así, poco a poco, se van exagerando estas facciones llegando a alterar la anatomía que por naturaleza les ayudaría a tener una mejor vida.

Hablamos aquí de la eugenesia, estudio que aboga por la mejora de los rasgos característicos de la raza mediante diferentes manipulaciones o métodos selectivos. La palabra eugenesia viene del griego y significa “buen origen”. Aplica las leyes biológicas con el objetivo de crear razas que se acerquen a la perfección de sus estándares. Esto tiene como consecuencia lo comentado anteriormente, exageración de determinados atributos que en algunos casos puede provocar problemas de salud muy graves.

No es que no estemos de acuerdo con la crianza de razas, si no que no estamos de acuerdo con todo aquello que perjudique la salud de los animales. Somos veterinarios, ¿no? Y si la mezcla fuera con un fin que mejorase su vida nos parecería bien. Pero que el objetivo sea la estética cuando con ello estás dejando de lado la salud, deja mucho que desear. Y tener un hocico que cumpla a la perfección, o incluso se pase de los estándares definidos por la raza, cuando así estás haciendo que el perro tenga una vida limitada, poca resistencia, intolerancia al calor o al ejercicio por sus problemas respiratorios… No nos gusta.

Pero nuestro trabajo es ayudarlos a mejorar su salud y su vida así que queremos que estéis bien informados para así ayudarles en todo lo que sea posible.

Razas de perros braquicéfalos

Como hemos mencionado anteriormente, no todos los braquicéfalos sufren las mismas consecuencias o al menos no en el mismo grado de gravedad. También decíamos que no solo es una condición que afecte a los perros, existiendo razas de gatos que tienen la condición braquicéfala.

Dentro de los cánidos, podemos mencionar 11 razas:

  • Bulldog inglés
  • Bulldog francés
  • Carlinos o Pug
  • Shih tzu
  • Boston terrier
  • Pekinés
  • Cavalier King Charles Spaniel
  • Shar pei
  • Lhasa Apso
  • Boxer
  • Staffordshire bull terrier

Gatos

No solo existen perros braquicéfalos. En los gatos, las razas Persa y del Himalaya también son braquicéfalas.

Cuidado de los perros braquicéfalos

Existen tratamientos y cirugías que pueden revertir estas anomalías en casos muy graves. Acude a tu veterinario de confianza si crees que tu perro puede peligrar su vida para que hagan un diagnóstico específico y valoren necesidad o no de cirugía.

No obstante, queremos dejaros aquí algunos cuidados o consideraciones básicas que necesitan estos perros:

  • Ejercicio: como comentábamos anteriormente, su anatomía va a tener una consecuencia directa: intolerancia al ejercicio. Si quieres un perro con el que ir a correr, caminatas, al campo, etc, no escojas un braquicéfalo. Con el perro braquicéfalo deberás hacer planes tranquilos y no exponerle a ejercicio intenso ya que puede tener consecuencias fatales que pueden acabar incluso con su muerte. Esto es especialmente importante si lo mezclas con calor.
  • Calor: los perros utilizan el jadeo como sistema para mantener la temperatura. Por lo que es frecuente que con calor tu perro jadee más de lo normal. Al aumentar el jadeo, se generará una mayor hinchazón de las vías respiratorias, estrechándose y causando al perro cada vez más incapacidad para respirar. Esto hace que en estos perros se den con más frecuencia los golpes de calor. Como en el punto anterior, esto se agrava si además el perro hace ejercicio.
  • Alimentación: estos perros, debido a su anatomía, tendrán dificultades a la hora de coordinar las tareas respirar y tragar. Por lo que es frecuente que ingieran mucho aire, que tengan arcadas o vomiten con más frecuencia o que lleguen a padecer neumonía por aspiración. Además, hay que tener especial cuidado con estas razas a la hora de evitar el sobrepeso. Si tienen sobrepeso tendrán que hacer mayores esfuerzos para moverse dificultando su capacidad respiratoria. Con sobrepeso les costará más moverse y al costarle más moverse engordaran con más facilidad, creando un círculo del que les costará salir. Por lo que hay que evitar por todos los medios que entren en él. Además, el sobrepeso aumenta la temperatura corporal y ya sabemos qué pasa si tienen calor… Si quieres saber más sobre alimentación en perros, visita este post.
  • Debido a la forma de su hocico presentan mayor riesgo con el uso de la anestesia. También tienen mayor riesgo de problemas al viajar, no permitiéndoles volar en avión en muchos casos. Además, es difícil encontrar bozales que se adapten a su anatomía.

Esperamos que la información de este post te haya parecido al menos la mitad de interesante que a nosotros y recordarte que puedes contactarnos si te surge cualquier duda en el 912004907.

Por Silvia