Los datos del sobrepeso canino son abrumadores. Se estima que alrededor de un 50% de los perros presenta sobrepeso y sobre un 20% padecen obesidad. Estamos hablando de que 1 de cada 5 perros es obeso. Además, no se tiene conciencia sobre los peligros que conlleva esta enfermedad. Porque sí, la obesidad es una enfermedad. En este post vamos a hablar sobre obesidad en los perros, factores de riesgo, cómo prevenirla y cómo solucionarla.

Diferencia entre sobrepeso y obesidad en perros

Se considera que un perro presenta sobrepeso cuando supera en más del 10% su peso corporal ideal. Su peso corporal ideal dependerá de la raza y el tamaño. Hay razas de tamaño miniatura, de tamaño pequeño, mediano, grande y gigante. Cada una de éstas tienen un intervalo de peso en el que se considera que es su peso ideal. Hablaremos de esto en otro apartado.

Cuando el peso ideal supera en un 20% o más su peso corporal ideal se considera obesidad. Obviamente, la obesidad es más grave y tiene peor pronóstico que el sobrepeso. Pero el salto del sobrepeso a la obesidad no es algo raro.

Nuestro deber como propietarios es detectar cuando nuestra mascota tiene sobrepeso para frenarlo e intentar en la medida de lo posible que vuelva a su peso corporal ideal. Pero sobre todo, evitar que lleguen a presentar obesidad. Que nuestro perro presente sobrepeso no es tan difícil y son muchos los casos. Esto no quiere decir que esté fuera de peligro, ya que si presenta sobrepeso y no hacemos nada para remediarlo, lo siguiente será la obesidad y eso ya son palabras mayores.

¿Cómo llega un perro a presentar obesidad? Pues no hay que ser muy listo para contestar a la pregunta. Si nuestra mascota ingiere más calorías de las que quema y esto lo hace con frecuencia o a diario, estas calorías se acumularán en forma de grasa.

Además ocurre una cosa, si un perro engorda, le pesará, literalmente, más el cuerpo por lo que disminuirá su actividad. Esto conllevará a un menor gasto energético contribuyendo así al aumento de peso. Es complicado salir de ese círculo vicioso así que lo mejor es que no entremos en él.

Diagnóstico del sobrepeso u obesidad en perros

El diagnóstico lo tiene que hacer un veterinario y aunque visualmente es fácil de hacer, lo ideal para llevar a cabo un buen diagnóstico es realizar algunas pruebas objetivas para clasificar el sobrepeso u obesidad.

Cómo saber si mi perro presenta obesidad

El cálculo se puede llevar a cabo haciendo la siguiente operación: %= 100 – (peso ideal x 100/ peso real). Imaginaos que es el caso de un bulldog francés. El bulldog francés es una raza pequeña y su peso ideal es de 12,5 kg en machos y 11 kg en hembras. Si mi perro pesa 15 kg.

% = 100 – (12,5 x 100/15)      ->      % = 16,6%

Este bulldog presenta un 16,6% de peso por encima del suyo, no llega a considerarse aún obesidad, pero sí presenta sobrepeso y si no actuamos y frenamos ese sobrepeso se convertirá en obesidad. Esto no quiere decir que el sobrepeso no sea peligroso. Por supuesto que conlleva también muchos riesgos como veremos en el apartado de consecuencias, solo que no es tan grave como la obesidad.

No obstante, existen tablas de peso específico según raza y características morfológicas como cintura, altura, etc.

Diagnóstico y clasificación de la obesidad en perros

El diagnóstico se lleva a cabo mediante el cálculo del peso “extra” tal y como lo hemos explicado en el apartado anterior. Existen además otros métodos o clasificaciones, como el de los 5 puntos en el que el 4 es sobrepeso y el 5 obesidad o el de los 9 puntos en el que el 7 es sobrepeso importante, el 8 obesidad y el 9 obesidad mórbida.

También existe un método de evaluación de la obesidad en perros mediante prueba de rayos X que identifica la masa grasa del perro. Se utiliza poco en clínica ya que no nos da información muy diferente y hay que sedar al perro para hacer la prueba, con las complicaciones que llevan la sedación en un perro obeso. 

Para diagnosticar la obesidad en perros lo que más se utiliza en clínica es el Índice de Condición Corporal (ICC). Este índice es evaluación visual por parte del veterinario en la que valora cintura, tórax y apófisis espinosas (pequeños huesos ubicados a ambos lados de la columna)

Razas y pesos adecuados

Las razas se clasifican en miniatura o “toy”, pequeña, mediana, grande o gigante. La clasificación de razas según su peso conforme datos de la Federación Cinológica Internacional (cinología: estudio de los perros) es la siguiente:

  • Razas miniatura o toy: pesan menos de 5 kg.
  • Razas pequeñas: de 5 a 14 kg
  • Razas medianas: peso entre 14 y 25 kg
  • Razas grandes: de 25 a 50 kg
  • Razas gigantes: pesan más de 50 kg.

Ahora bien, no creo que tengáis una báscula y vayáis pesando los perros. Además, como precisamente estamos hablando, muchos perros están por encima de su peso. Así que os dejamos un listado de algunas razas de cada grupo.

  1. Algunos perros de raza toy: Chihuahua, Pomerania, Yorhire terrier, Papillón, Caniche toy, Ratón de Praga, Lebrel italiano, Bichón maltés y boloñés, Bull terrier inglés miniatura, Pekinés, Pinscher miniatura, Crestado chino, Fox terrier toy… Todas las razas que llevan el apellido “toy” o “miniatura”
  2. Razas de perros de tamaño pequeño:  Basenji, Caniche, Pug, West Highland White terrier, Schnauzer, Cavalier King Charles Spaniel, Schih Tzu, Beagle, Perro salchicha, Bulldog francés, etc.
  3. Perros de raza mediana: Boxer, Chow chow, Dálmata, Border Collie, Pitbull, Bulldog inglés, Basset hound, Salmoyedo, Australian Shepherd, Shetland Sheepdog, Wiemaraner, etc.
  4. Razas de perro grande: Pastor belga Malinois, Pastor belga, Pachón navarro, Foxhound inglés y americano, Braco italiano, Bloodhound, Perro lobo checoslovaco, Pastor alemán, Boyero de Berna, Doberman, American bully, Akita inu, American Stafford, Golden y Labdrador Retriever, Pointer inglés, etc.
  5. Razas de perro de tamaño gigante: Dogo aleman, Dogo de Burdeos, Dogo argentino, San Bernardo, Mastín español, Mastín del Pirineo, Lobero irlandés, etc.

Causas de la obesidad en perros

Como comentábamos anteriormente, las causas de la obesidad en perros son bastante evidentes y conocidas por la población. Conocemos las causas pero no somos conscientes de los peligros. Además, cuando le comentas a un dueño en consulta que su perro presenta obesidad te encuentras respuestas como “pues si no come mucho”, “si tampoco come tanto”. Esta forma de reaccionar lleva intrínseca una falta de conciencia del problema. Sí que existen casos en los que hay un problema a nivel orgánico que hace que el perro coja más peso del debido. Lo primero que haremos será descartar causa orgánica.

A esto se le suma la falta de actividad, muchas veces son perros que viven en pisos o en lugares en los que no tienen mucha opción de correr o gastar la energía que necesitan y no dan paseos suficientemente largos o en espacios suficientemente espaciosos para que el perro corra.

Por lo que la causa de la obesidad en perros, al igual que en humanos, es un desajuste entre las energías ingeridas y las consumidas. Tu perro consume más de lo que necesita y hace insuficiente actividad física para gastar esas calorías de más. Este desequilibrio está causado por

Causas de la obesidad en los perros

  1. Dieta inadecuada ingiriendo más calorías de las que necesita, ya sea porque ingieran comida alta en calorías, como ocurre muchas veces cuando nuestro perro se alimenta de la comida de los dueños o les damos demasiadas chuches o premios. Otra causa de esta dieta inapropiada puede ser debido a que el perro ingiera más cantidad de la que necesita.
  2. Falta de actividad física. Tu perro hace poco ejercicio y si lo hace es con demasiada poca frecuencia. Cuando el perro presenta ya sobrepeso, deberemos adaptar el ejercicio a sus características corporales. No podemos de repente pretender que haga la actividad que no había hecho durante mucho tiempo. Y es que, en casos de obesidad, deberemos ajustar el ejercicio que hace el perro progresivamente, ya que será como si el perro tuviera mucha más edad de la que en realidad tiene.
  3. Causas orgánicas. Como decíamos, lo primero será descartar que haya una enfermedad o alteración a nivel orgánico que esté causando el aumento de peso de tu compañero. No obstante, suele ser mucho menos probable que las 2 causas anteriores. Enfermedades como el hipotiroidismo pueden tener esta consecuencia.

Factores de riesgo para padecer obesidad en perros

  • Castración: los perros esterilizados parecen tener mayor facilidad para ganar peso. Esto parece haberse comprobado en hembras. No está claro que los machos esterilizados tengan mayor predisposición a la obesidad.
  • Genes: hay determinadas razas con predisposición a engordar, padecer sobrepeso u obesidad. Algunas de estas razas son: Labrador, Pastor alemán, Braco alemán, Bóxer, Beagle, Cocker, Teckel, Rottweiler, Bulldog inglés, Pug,  Basset hound, Westie, Shetland Sheepdog, entre otros.
  • Edad: los casos de sobrepeso u obesidad se suelen dar a partir de los 4 años. Es poco frecuente, además de grave, que un cachorro o perro joven sea obeso.
  • Sexo: se da mayor incidencia de esta patología en las hembras, sobre todo en las que están castradas.
  • Medicamentos: progesterona, corticoides o anticonvulsivantes

Consecuencias de padecer sobrepeso u obesidad en perros

Padecer sobrepeso u obesidad se traduce en que el funcionamiento del organismo se va a ver alterado en muchos sentidos, suponiendo esto graves problemas de salud para el perro. Ocurre igual que con los humanos. La cosa está en que tampoco se conocen del todo las implicaciones del sobrepeso en humanos o no les damos la importancia que merecen. No se trata de estética, se trata de salud.

Un perro con sobrepeso supondrá un factor de riesgo para padecer muchísimas enfermedades del corazón, de los huesos, respiratorias, diabetes…; además de complicaciones de cualquier tipo como infecciones, problemas en quirófano tanto en la operación en sí por lo que dificulta el exceso de grasa la manipulación, como del manejo de la anestesia.

En definitiva, las consecuencias de la obesidad en perros son:

  • Disminución significativa de su calidad de vida
  • Reducción significativa de su esperanza de vida
  • Riesgo alto de padecer diabetes
  • Elevado riesgo de padecer enfermedades o problemas cardiovasculares
  • Riesgo alto de padecer problemas respiratorios
  • Disminución significativa de la respuesta inmune del perro, siendo por tanto mucho más vulnerable a infecciones, virus y bacterias.
  • Riesgo de padecer otras enfermedades: del hígado como pancreatitis, cutáneas, endocrinas como Síndrome de Cushing o la ya mencionada diabetes, oncológicas, etc.
  • Probabilidad muy elevada de padecer problemas o enfermedades de los huesos como artrosis.
  • Problemas reproductivos.
  • Intolerancia al ejercicio, lo que les ayudará a mantener su obesidad o a seguir ganando peso si encima siguen ingiriendo las mismas calorías.
  • Salud mental afectada: los perros con obesidad se muestran cansados constantemente, apáticos, con poca energía y motivación. Suelen tener pocas ganas de jugar o interactuar y en muchas ocasiones, su cara refleja tristeza o apatía.

Cómo solucionar la obesidad en perros

El tratamiento a llevar a cabo sería:

  1. Una dieta llevada a cabo por un veterinario con cambio de pienso o de alimentación a una hipocalórica.
  2. Aumento del tiempo y frecuencia de actividad física. Cuando un perro es obeso no podemos pretender que de repente haga mucho deporte y con una alta energía porque lo único que podemos conseguir es una lesión. Habrá que empezar poco a poco, con paseos cortos y en terreno fácil, para ir aumentando progresivamente el tiempo y la intensidad.
  3. Control de la comida. Cantidades, frecuencias. Sigue las indicaciones de tu veterinario que mejor se adapten a vuestro modo de vida.
  4. Cambio de hábitos. El cambio de determinadas costumbres hará que evitemos que nuestro perro ingiera alimentos que no necesita a diario. Es el caso de los premios; procurando reducir éstos al mínimo y si se los damos, que no sean hipercalóricos. Evitar darle comida nuestra, para ellos no es la adecuada. Además de todo esto, hay pequeños cambios que contribuyen a que no se siga aumentando de peso, como por ejemplo evitar que el perro esté a nuestro lado cuando comemos, ya que seguro que se lleva algo a la boca por parte de algún comensal que no puede evitar querer alegrar esa carita que nos ponen. También advertir a la gente con la que habita el perro de la necesidad de que todos contribuyamos a su necesaria reducción de peso.

Insistimos en la importancia de que la dieta sea prescrita por un veterinario experto, ya que si no podríamos, con toda la buena intención de querer “curar” su obesidad, mal nutrir a nuestro perro. Y no queremos que sea peor el remedio que la enfermedad.

Para terminar…

Los dueños de los perros obesos suelen en general presentar poca conciencia de enfermedad y de todo a lo que está expuesto su perro con sobrepeso u obesidad. Los perros no son como los humanos en muchos sentidos, los perros necesitan moverse, jugar, correr. Un perro obeso no es feliz. Un perro obeso es un perro enfermo al que hay que tratar como un anciano. Debemos tener precaución si tenemos un perro con raza predispuesta y tomar medidas en el momento que el sobrepeso esté empezando a ser moderado para evitar en la medida de lo posible la obesidad.

Por Silvia

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