¿Te llama la atención cómo el comportamiento de los gatos?

No podemos negar que muchas veces nos sorprenden y nos resulta curioso cuanto menos, su reacción a determinadas situaciones o su reacción ante aparentemente ninguna situación; como cuando de repente echan a correr por la casa, se ponen a “cazar” con ansia algún insecto invisible o les ves planeando un salto innecesario entre dos muebles.

Los gatos son curiosos, divertidos y solemos saber poco o nada de su forma de comportarse, de ahí que nos sorprendan. En este post te vamos a dar algo de información sobre su trayectoria conductual en la vida, explicando por qué se comportan de determinada manera según su periodo vital y los problemas más comunes que trata un etólogo felino.

Etología felina

La etología es el estudio de la conducta y los instintos de los animales, significa literalmente ciencia de la costumbre. Es cierto que la etología está más enfocada a los perros que a los gatos, pero no quiere decir que la felina no exista. Es más fácil domesticar a los perros y enseñarlos ciertas pautas y con los gatos muchas veces no nos planteamos ni intentarlo porque creemos que no vamos a conseguir nada, que “el gato es así”. No te equivoques. Claro que los gatos son mascotas con costumbres propias y ponen más difícil instaurar determinadas costumbres, ¡son gatos!

Pero si tu gato hace alguna conducta inusual, debes contactar con un etólogo y te dará las pautas para moldear esa conducta inusual; siempre y cuando se considere que esa está “fuera” de su desarrollo y comportamiento normal, por supuesto.

En Vellcan Veterinarios nuestra máxima será siempre el bienestar animal; por lo que miraremos y actuaremos pensando en qué es lo mejor para el animal.

La etología felina es la ciencia que estudia el comportamiento de los gatos en su hábitat natural.

Hay conductas realizadas por nuestros gatos que pueden resultar molestas para nosotros, como que nos arañen el sofá, pero que vamos a descubrir en este post que lo hacen porque es necesario para ellos, qué debemos permitir e incluso favorecer.

Como ya te comentábamos en el post de etología canina, se podría decir que la Etología es a los animales lo que la Psicología es a los humanos. Si tu gato tiene comportamientos fuera de lo normal o que estás interfiriendo en vuestra vida cotidiana o que son perjudiciales para él o para ti, es importante que te pongas cuanto antes en contacto con un profesional.

Etólogos: como trabajan

La etología observa al animal en su medio natural, se dedica a observar sus comportamientos, sus costumbres, sus formas de reaccionar frente a imprevistos o no tan imprevistos.

Para ser etólogo hay que realizar la formación mediante cursos o máster, en principio no hace falta licenciarse previamente pero la mayoría se especializan en Etología tras las carreras de Biología o Veterinaria. No vale con saber mucho acerca de los gatos (aunque obviamente debe ser así), tienen que tener un título que los acredite.

Un etólogo profesional te informará previo al tratamiento de su forma de trabajar, de cómo va a llevar a cabo el estudio de tu mascota, del tiempo aproximado que puede llevarle cada paso y de cuáles son esos pasos que seguirá para llevar tu caso.

Un buen etólogo debería ofrecernos un presupuesto previo aproximadamente estimado para, aunque luego pueda varias algo, aceptemos el precio antes de empezar a trabajar y así no haya “sorpresas”. Tampoco confíes de aquel que te pida dinero por adelantado.

Nosotros aconsejamos rechazar al etólogo que utilice métodos de castigo para corregir el comportamiento de tu mascota.

¿Cómo trabajan? El etólogo observa al animal en su medio natural, sus comportamientos, sus costumbres, sus formas de reaccionar frente a imprevistos o no tan imprevistos; y nos da respuestas acerca de si X comportamiento es normal o adecuado en el gato o no; y de no serlo, nos da las pautas para corregirlo. Esto no significa que todos los gatos se comporten igual; si no que hay comportamientos determinados de cada especie y conociendo éstos, sabremos si un comportamiento es inusual en nuestro gato.

El profesional de la etología felina descartará en primer lugar que la conducta problemática sea por causa orgánica. También determinará si es un comportamiento propio de la especie o por el contrario es algo que hay que tratar de modificar o eliminar; dándote las pautas para ello. Tendrá que hacer un estudio recopilando información del comportamiento de los gatos: deberá conocerle, saber sus costumbres y sus gustos.

Cuando el etólogo empieza a trabajar con tu mascota, hace una exploración tanto visual como mediante preguntas al propietario en la que extrae información sobre la vida del gato y su trayectoria. En definitiva querrá conocer al gato y sus circunstancias para averiguar qué es lo que puede provocar esa conducta para enmarcarla dentro del comportamiento de los gatos.

Elaborará todo el esquema sobre su forma de actuar en distintas ocasiones para buscar la posible causa a su comportamiento. A esto se le denomina etograma.

Como hacemos siempre y no va a ser menos en este post, te aconsejamos preguntar si tienes dudas a tu veterinario y si él no puede ayudarte, seguro podrá recomendarte algún etólogo de confianza. Por mucha información que veas en internet, como la de este post, debes acudir a un profesional si crees que tu gato tiene algún problema que le esté causando el comportamiento extraño.

Períodos de desarrollo del gato

Los gatos pasan por una serie de etapas a lo largo de su vida en las que se va desarrollando su forma de ser, de comportarse, su personalidad. Es necesario que las conozcamos para “encajar” las conductas dentro de la etapa que le corresponda y así saber si la conducta está explicada por el periodo de crecimiento o no. Conociendo esto sabremos más sobre el comportsmiento de los gatos.

Estos periodos son neonatal, de exploración, de socialización y juvenil. Tras estas etapas el gato ya es adulto por lo que tiene formada su personalidad y le quedarían por vivir la etapa adulta y la vejez. Un gato puede llegar a vivir más de 15 años, así que la vejez se suele dividir en senior, de 11 a 14 años, y geriátrico de 15 años o más. En cuanto a la formación del comportamiento, el periodo más relevante es el de socialización.

No obstante te vamos a contar un poco de cada una de ellas:

Neonatal

Comprendería desde el nacimiento hasta las dos semanas de vida. El gato se guía por su olfato ya que no oye ni ve. Dependerá de la madre para la alimentación y el acicalamiento. No regulan bien la temperatura por lo que estarán muy cerca de la madre. Pasan mucho tiempo durmiendo, básicamente lo único que hacen es comer y dormir.

Cuatro gatos cachorritos en un carro
Cachorritos de gato

Transicional

La segunda y tercera semana de vida. Esta etapa se le conoce también como de exploración, ya que es cuando comienzan a explorar su mundo. A los 17 días ya abren los ojos y empiezan a caminar. Hasta ahora, todos los gatos tienen los ojos azul oscuro; es en esta época donde empiezan a definirse. Empiezan a salir los dientes por lo que empiezan a comer algo sólido, comenzando así el destete. El gatito será curioso y empezará ya con pequeños juegos muy limitados.

De socialización

Por definición, la socialización es el proceso mediante el que se aprende a actuar en sociedad, a detectar las señales que nos indican qué se debe hacer y qué no en determinadas situaciones sociales, integrando en su personalidad las experiencias, los sucesos y sus agentes sociales.

Incluye desde la tercera semana a los tres meses. Es la etapa más importante para el desarrollo de la personalidad del felino y por lo tanto del comportamiento de los gatos. Si aquí tiene experiencias positivas con los humanos, de mayor no los temerá. De lo contrario, es probable que de mayor intente huir o escapar de ellos.

También es en este periodo en el que se da la identificación de especies, reconocerá a otros gatos, diferenciará cuáles son los “suyos” y aprenderá a tolerar a otros gatos en situaciones sociales.

Juvenil

Abarca de los tres a los seis meses. Es la adolescencia felina, el paso entre la infancia y la adultez. Es característico de esta etapa que el felino quiera escaparse de casa y marcar su territorio con orina. Hablaremos del marcaje urinario más adelante.

La etapa adolescente en los gatos es muy corta, mucho más, además, que en los perros. Este cambio tan rápido entre un período y otro del gato hace que muchos dueños muestren confusión ante su comportamiento.

Etapa adulta

Comprende de los 6 meses a los 7 años. Es la etapa que más tiempo abarca; el gato ya es adulto y no vive grandes cambios en su comportamiento: suelen ser independientes, querer las cosas como y cuando a ellos les gusta y hacerte caso solo si les interesa. Como siempre, dependerá de la forma de ser de cada gato y no se debe generalizar.

Vejez felina

Se considera a un gato de edad avanzada cuando alcanza los 7 años. Hay determinadas clasificaciones que dividen la vejez en tres periodos: de 7 a 11 años son gatos maduros; de 11 a 14 años senior y geriátrico de 15 años o más.

Problemas que trata un etólogo

Es probable que nunca te habías planteado la necesidad de solicitar la ayuda de un etólogo hasta que ves alguna conducta problemática en tu gato. Como os decíamos anteriormente, los etólogos se asocian más a los cánidos. Sin embargo, hay muchos comportamientos de los gatos que requieren de su trabajo para resolverlos, minimizarlos, o al menos descubir su causa para poder evitarla.

Agresividad

La agresividad es un término que abarca muchas conductas y explicaciones y además suele ser el tema que más preocupación puede llegar a causarnos, ya que podemos coger miedo a la conducta impredecible de nuestro gato ya no solo por agredirnos a nosotros, sino a otras mascotas o miembros de la casa (más si hay bebés o niños). La agresión puede ser la conducta más problemática que podemos encontrarnos en el gato. Será la que más intranquilidad nos creará y te diremos que tiene solución: un etólogo felino.

Tipos de agresión:

Agresión predatoria

El gato, haciendo como que caza, agrede. Puede ser jugando o llamando la atención; pero si es agresión es que ya hace daño, es exagerada o puede convertirse en repetitiva si no hacemos nada para eliminarla.

 Agresión entre machos adultos

Debido a protección del territorio o por competición por alguna hembra.

Agresión por dolor o miedo

Como forma de reaccionar ante algún dolor, susto o miedo de alguna situación.

Agresión por frustración

Dirigiendo esta frustración a través de la agresión hacia algo que “esté a mano” (agresión redirigida). Este tipo de agresión es común también en perros, en casos en los que por ejemplo, tienen ansiedad por separación, y al irse su dueño de casa, la mascota frustrada agrede a la otra mascota que se queda junto a él en casa.

Agresión social felina

Los gatos pueden agredir a otros gatos: ya sea nuevo en el hogar, visitas o encuentros.

Agresión por causa orgánica

Además, existe el caso en el que puedan agredir debido a determinados trastornos o problemas de salud como hipotiroidismo o epilepsia. Se denominaría agresión secundaria a causa orgánica o trastorno médico.

Agresión hacia humanos

Puede darse porque el gato, ante un estímulo que le provoca malestar, miedo, dolor o sorpresa; actúa “atacando” a lo que tiene al alcance, en este caso el humano (agresividad redirigida). El problema está en que ante una agresión de un gato doméstico se crea una tensión entre ambos por miedo a no saber la reacción del otro. Si esto ocurre, acude a tu veterinario para descartar causa orgánica y si no es ésta, te puede aconsejar algún etólogo para que te ayude a resolver esta incómoda situación.

Mi gato araña los muebles

Para los gatos arañar y rascar es un comportamiento instintivo, lo necesitan entre otras cosas para limar sus uñas. También lo hacen para marcar su territorio, dejando claro que este gato vive aquí. Además arañar objetos verticales le relaja, estiran y liberan estrés; es por eso que la esquina de tu sofá puede ser una inevitable atracción para él.

De momento te tenemos que decir que no debes reñir a tu gato, lo primero porque, como curiosidad de los gatos te contaremos que los gatos no entienden cuando se les riñe (aunque sí cuando se les premia, listos ¿eh?). Lo segundo, es porque tal y como te decimos, tu gato necesita arañar, deberás conseguirle un rascador adecuado para evitar que se ensañe con tus muebles.

Marcaje urinario

Aunque resulta un comportamiento molesto no debes preocuparte, es una conducta normal. Un gato adulto marcará su territorio con orín, viéndose esto más acusado si hay alguna hembra cerca o conviven con otros gatos macho. Puede desencadenarse al haber un nuevo miembro en la familia, castigos desproporcionados, cambios de casa o lugar en el que habiten, o factores hormonales. Por esto es beneficiosa la castración en gatos ya que suele eliminar el problema. Si aun así no lo elimina, has de ponerte en contacto con un etólogo felino que te dé las pautas que necesitas saber para eliminar esta incómoda conducta.

Hace sus necesidades fuera del arenero

Cuando hablamos de que hace sus necesidades, es que defeca y hace pis fuera del arenero. No es lo mismo que el marcaje urinario en el que deposita unas gotas para dejar su olor. En este caso, el gato hace pis completamente además de defecar también. Deberás contactar con un etólogo felino so es el caso de tu gato ya que no es propio del normal comportamiento de los gatos, que son muy escrupulosos con su arenero.

Puede estar causado por un factor ambiental: algún cambio en su ambiente o en su forma de vida o por causa orgánica que será lo primero que descartará el etólogo.

Vocalización excesiva

Puedes oír a tu gato maullar con más frecuencia de lo normal, especialmente frecuente por la noche. Es un comportamiento normal en las gatas en celo o embarazadas. Pero si no es el caso, puede deberse a algún problema neurológico o alguna otra enfermedad biológica; o trastornos psicológicos como problemas de ansiedad. Es más común en los gatos mayores que pueden presentar demencia o alguna patología cerebral.

Gato adulto metido en una maleta con cara de pocos amigos
¿Qué miráis?

Estrés felino

El estrés en los gatos, al igual que en los humanos, no se aprecia fácilmente y cuando lo hace suele significar que llevan ya tiempo sufriéndolo. En el comportamiento de los gatos, la mayoría de las veces el estresor es de carácter ambiental: cambio de domicilio, nuevo gato o perro en el hogar, bebé recién llegado a la familia, mudanzas, obras en casa…

Algunas señales que nos pueden alertar de un estado alterado de estrés en nuestro gato es: empezar a hacer sus necesidades fuera del arenero; marcaje urinario que antes no hacía; está más pegajoso, rozándose con nosotros y con los muebles más de lo habitual; araña los muebles cuando antes no lo hacía o de manera más frecuente; también pueden optar por mostrarse más fríos o indiferentes, pasando de ti cuando antes no lo hacía y queriendo estar más tiempo solo; hay gatos que dejan de acicalarse, reducen la ingesta o no muestran interés por ella, apenas se mueve, etc.

Si ves alguna de estas conductas o conjunto de ellas que resultan extrañas dado la forma de ser que tenía tu gato, acude a un etólogo ya que tu gato puede estar sufriendo un episodio de gran estrés y si no actúas puede agravarse.

Hiperactividad

Primero habrá que descartar que la hiperactividad no se deba a una enfermedad, como puede ser algún trastorno en el sistema nervioso (demencia o alguna alteración neurológica), hipertiroidismo que les puede causar nerviosismo e inestabilidad; o simplemente alguna picadura o herida que le provoque dolor, picor o molestias.

También hay que diferenciar lo normal de lo que no lo es. Es normal que tu gato eche de repente a correr por la casa o se ponga a trepar rápidamente. Para saber si la actividad de tu gato es normal, habrá que tomar como referencia su comportamiento usual hasta el momento, ya que también depende de la personalidad del felino, por lo que un cambio repentino en su forma de comportarse podría alertarnos de que pasa algo.

Los gatos jóvenes mostrarán mayor actividad al amanecer y al anochecer. En cuanto a los gatos adultos, la conducta es más variable. El etólogo felino conoce los ritmos normales de los gatos, por lo que sabrá determinar si es el comportamiento de los gatos normal o no.

Estereotipias

Las estereotipias son conductas repetitivas que siguen la misma secuencia sin ningún fin aparente. Puede que tu gato dé vueltas sobre sí mismo persiguiendo su propia cola, o esté lamiéndose una zona concreta obsesivamente, o se muerda a sí mismo. Estas conductas suelen ser llamativas por su carácter extraño y nos alertan de que algo pasa por dentro de nuestro gato. Puede ser por estrés o nervios; o, esperemos que no, algún problema orgánico.

Lo que sí está claro es que este comportamiento de los gatos es una forma de avisarnos de que algo no va bien.

Gato asomado a la ventana
Asomado a la ventana

Esperamos que hayas encontrado en este post aquello que buscabas sobre el comportamiento de los gatos y de paso, hayas leído cosas interesantes que no esperabas encontrar. Visita nuestros otros posts de gatos del blog si quieres saber más sobre estos adorables compañeros de vida.

Por Silvia