El celo felino es la parte del ciclo reproductivo en el que la gata está receptiva para quedarse embarazada. Se producen en este intervalo de tiempo unos comportamientos que están dedicados a atraer al macho, explicando mediante su forma de actuar que está preparada para concebir.

Muchos de nosotros nos vemos ante una situación confusa en la que no sabes muy bien si tienes que hacer algo para ayudar a tu gata o simplemente esperar que se le pase. Esto es así, porque para nosotros puede ser difícil de entender determinados comportamientos, ya que el ciclo reproductivo felino no tiene nada que ver con el humano. Además, determinadas conductas pueden llegar a ser muy molestas para nosotros (o los vecinos) e incluso preocupantes en la medida en que pueden conllevar deambulaciones, escapes de casa, embarazos no deseados, etc.

En este post te vamos a explicar lo que necesitas saber para lidiar con todo ello, saber qué es normal y qué no y cómo actuar para mantener tu tranquilidad y la de tu gata en el mejor estado posible.

Cosas que viene bien saber sobre el celo felino

  • Las gatas son poliéstricas, lo que significa que entran en celo varias veces consecutivas en el mismo período.
  • Suele haber dos periodos al año de celo que coinciden con el aumento en las horas de luz, sobre todo en las gatas de la calle. En las gatas domésticas esto se ve alterado debido a su estilo de vida y la luz artificial de las casas.
  • La ovulación de una gata se dará solo en el caso de haber penetración; si no hay monta, no habrá ovulación y la gata volverá a comenzar el celo tras unos días de descanso.
  • En el caso de haber fecundación, la gestación de una gata dura de 63 a 67 días, dos meses aproximadamente.
  • La gata se hace adulta entre los 5-12 meses de edad, culminando la entrada a la edad adulta tras su primer celo. Los gatos, sin embargo, tardan un poco más en alcanzar la edad adulta, entre los 8 y los 12 meses. Quizá no nos diferenciemos entonces tanto de los felinos, ¿no?
  • Debemos evitar que la gata críe en el primer celo ya que, como comentábamos en el punto anterior, aún no es adulta al 100% y su cuerpo puede no estar del todo preparado aún para concebir.
Las gatas se muestran más cariñosas cuando están en celo
Gatos lamiéndose
  • En cuanto a la castración, la edad recomendada para castrar a los gatos es sobre los 5-6 meses de edad. De la misma manera, a las gatas recomendamos la esterilización a los 5-6 meses, solo que en éstas dependerá también de si entran en celo antes o no. La castración debe realizarse antes del primer celo o entre el primero y el segundo.
  • NO es cierto que las gatas necesiten quedarse embarazadas al menos una vez en la vida. Igual que tampoco es cierto que el embarazo les evite tumores de mama o infecciones de útero. Lo que sí lo hace es la castración.
  • Una gata podría tener un nuevo celo tan solo 2 semanas después de parir. Si pueden llegar a tener 2-3 camadas al año y en cada camada pueden tener 4-5 gatitos, junto con los 16 años reproductivos que puede llegar a tener una gata… ¡Haz cuentas! ¿Qué hacemos con tantos gatitos? Insistimos, la mejor opción es la castración. No solo evitarás sobrepoblación, si no el estrés al que se puede ver sometida tu gata en la búsqueda incesante de un compañero sexual.
  • La castración disminuye en más de un 95% la probabilidad de desarrollo de tumores de mama
  • También evita las denominadas pseudogestaciones o embarazos psicológicos, hecho que puede llegar a ser muy frustrante para tu gata.
  • El celo se manifiesta 3 o 4 días, pudiendo llegar hasta los 10 días.
  • Hasta que vuelva a darse el siguiente celo habrá un descanso de una semana aproximadamente pudiendo variar de 5-9 días. La gata por tanto tendrá celos consecutivos hasta que finalice el periodo de celo.

Fases del ciclo reproductivo felino

Conocer las cuatro fases del ciclo reproductivo nos vendrá bien si queremos entender el celo felino. Si llegáramos a reconocer las etapas, tendremos un mayor entendimiento con nuestra gata mejorando así las atenciones y cuidados que pueda necesitar.

Proestro

Tiene una duración de 1-3 días y junto con la fase estro conforman el celo felino. En esta fase la gata se pone cariñosa y despierta mayor interés en los machos pero aún no se deja montar, mostrándose agresiva si se acerca. Se formarán los folículos ováricos y comenzará el aumento en la producción de estrógeno. Es en esta etapa donde empezaremos a ver los cambios de comportamiento provocados por el aumento de la producción de estrógenos.

La gata en la fase del celo proestro mostrará interés hacia los gatos pero aún puede mostrarse agresiva si intentan montarla
Gata agresiva

Estro

Dura de 2-7 días, aunque podría alargarse hasta 12 días. La gata estará muy receptiva para los machos. En esta etapa se producen más estrógenos y los folículos ováricos aumentan de tamaño; será en esta fase donde puede darse la monta y quedarse embarazada. Si no, pasará a la fase interestro hasta el próximo celo, o hasta el próximo período de celo. Una opción u otra se dará en función de las horas de luz.

Interestro

Como su propio nombre indica, es el periodo entre estros, dentro del mismo periodo de celo, es el intervalo de tiempo de descanso entre celos. Varía de 7 a 14 días. Hay dos opciones: o que la gata se quede embarazada y comience el período de gestación; o que no se embarace y comience otra fase estro hasta que acabe el período de celo.

Existe la remota posibilidad de que la gata tenga un embarazo psicológico, pseudogestación o falso embarazo tras presentar una ovulación espontánea. Puede durar de 24 a 45 días.

Anestro

Se trata de la fase de inactividad ovárica entre los períodos de celo. No hay síntomas de celo, la gata está en reposo. Tiene una duración de entre 3 y 4 meses aproximadamente.

En la fase del celo anestro la gata estará en reposo
Gata relajada

Primer celo felino

El primer celo felino se suele dar entre los 6-9 meses pero como siempre puede variar en cada caso. Hay algunos factores que pueden influir en esto la estación del año, la raza o el peso de tu gata.

La primavera, tan protagonista siempre en la creación o nacimiento: los árboles reverdecen, las plantas florecen, las flores se polinizan, muchos animales se reproducen y las gatas entran en celo. Al haber más horas de luz, es más probable que las gatas entren en celo al comienzo de esta estación, con el cambio en las horas de luz. La mayoría de los celos se dan por tanto en el mes de febrero. Es por esto que hay gatas que tendrán su primer celo a los 4 meses mientras que otras pueden tardar 12 meses en tenerlo.

En cuanto a las razas, parece que las razas felinas de pelo corto tienen el primer celo antes que las razas de pelo largo.

También dependerá del peso/tamaño de la gata, una gata entrará en celo al alcanzar el 75-80% del tamaño-peso que tiene una gata adulta, esto suele ser alrededor de los 2,5 kg. Hay gatas que pueden tener un retraso en el crecimiento y esto provocará que su primer celo también se retrase.

Como regla general, te diríamos que cuando tu gata tenga 8 meses, el celo puede darse en cualquier momento.

Un factor también a tener en cuenta es el hecho de tener en cuenta es la presencia de macho cerca, que podría adelantar la aparición del primer celo.

Síntomas del celo felino

A diferencia de otras especies, las gatas no presentan sangrado vulvar ni hinchazón abdominal. Como hemos mencionado en varias ocasiones, cada caso es un mundo y a cada gata le puede afectar de distinta manera. Por lo que es probable que si buscas información de varias fuentes, puedes encontrar algunas diferencias en cuanto a los síntomas o períodos de tiempo. Os dejamos un listado de posibles síntomas que puede tener tu gata en celo; hay gatas que les afecta mucho y a otras sin embargo, no presentan apenas cambios en el comportamiento.

  • Si tu gata está en celo se rozará contigo, con las visitas, con objetos, con otros gatos…
  • Probablemente el comportamiento más molesto para nosotros va a ser las vocalizaciones: maullidos continuos y ronroneos.
  • Se mostrará más cariñosa de lo habitual, muy receptiva a las caricias.
  • Lordosis: adoptará la postura en la que arquea la columna apartando la cola mostrando sus genitales. Puede que acompañen esta postura con un movimiento alternativo de los pies.
  • Revolcarse por el suelo, girándose y dando vueltas.
  • Suelen comer menos, que junto a que suelen estar más inquietas, nerviosas y descansar menos, se le puede reflejar en una bajada de peso.
  • Hará pis con más frecuencia, con la intención de atraer al macho con su olor mediante las feromonas. Es probable que orine fuera del arenero, ayudará a evitar esto que tengamos el arenero más higiénico que nunca.
  • La gata se lamerá los genitales con mayor frecuencia.
  • Los gatos duermen entre 12 y 16 horas diarias, un alto porcentaje del día. Durante el celo es probable que tu gata duerma menos, esté más inquieta, más atenta al exterior.

Ayudemos a nuestra gata en celo

Tenemos varias ideas que te pueden venir bien para hacer sentir a tu gata mejor cuando tenga el celo, estando así ella más tranquila y por consiguiente tú también.

  • Atiende a su necesidad de cariño, como mencionábamos previamente, la gata estará más cariñosa, se rozará más, etc. Déjate querer, quiérela tú a ella, acaríciala, hazle más caso que de costumbre, dedica un tiempo a cepillarla…
  • Tienes que mantener bajo control a tu gata, con especial cuidado a ventanas, puertas o cualquier otra opción de salida ya que puede intentar escaparse en busca de algún gato.
  • Puede contribuir a su tranquilidad ponerle una bolsa de agua caliente o similar; bolsa de semillas que se calienta en el microondas o manta eléctrica.
  • Si no tienes rascador para tu gata ya, es hora de adquirir uno. Esto va a ayudarles a estar entretenidas y “desahogarse” con él.
  • Mantén el arenero bien limpio para prevenir que tu gata orine fuera del arenero en la medida de lo posible.
  • Evita usar amoníaco, pueden confundir el olor con el de la orina.
  • Existen en el mercado feromonas sintéticas que imitan químicamente a las que segregan naturalmente los gatos para calmarse y marcar el territorio. En muchos casos funcionan bien para aliviar el estrés y la ansiedad felina, pero no en todos. Acude a tu veterinario si optas por esta opción ya que solo un profesional puede aconsejarte e indicarte si en su caso es adecuado su uso.
  • NO aconsejamos el uso de medicación o anticonceptivos para suprimir el celo ya que puede conllevar efectos adversos leves como cambios de peso, moderados como obesidad y graves como infecciones de útero o tumores mamarios.
  • La única solución que SÍ recomendamos y mucho es la castración. Una cirugía fácil, cotidiana, con muchos efectos beneficiosos y una herida de mínima incisión. Visita nuestro post de castración para saber más.

Esperamos que te haya resultado una información útil y te invitamos a visitar otras entradas de nuestro blog. Además, si tuvieras cualquier consulta, puedes contactarnos en el 912004907.

Por Silvia

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