El celo de las perras puede suponernos preocupaciones o problemas si no sabemos como gestionarlo. La mayoría de las veces los clientes tienen poca información o inadecuada. Esperamos que este post te ayude resolviéndote todas las dudas y te dé información que puede que ni si quiera te hubieras planteado.

Primer celo de las perras

El primer celo se da entre los 6 y 8 meses de vida generalmente, pero esto puede tener muchas variaciones dependiendo de cada caso, sin que esto signifique que algo va mal con tu perra. En la aparición del primer celo influyen algunos factores como la raza o el tamaño de la perra que determinaran en la pronta o tardía aparición. En términos generales, el primer celo aparecerá más tarde en perras de tamaño más grande, llegando hasta los 11 o 12 meses de edad; mientras que perras de raza pequeña suelen tener el primer celo entre loe 5-8 meses.

En ambos casos, razas grandes y pequeñas, la duración suele ser la misma, entre 2 y 4 semanas, unos 21-23 días y lo tendrán cada 6 meses aproximadamente, dos veces al año.

Una vez dado el primer celo, la perra será fértil toda su vida, por lo que podemos decir que las perras no tienen la menopausia de los humanos. Aunque sea fértil toda su vida, no se recomienda que tengan gestaciones a partir de los 7 años por considerarse esta edad ya geriátrica, pudiendo conllevar muchos problemas tanto para la madre como para los cachorros.

De la misma manera, no se aconseja que las perras se queden embarazadas en el primer ni segundo celo. Esto tiene la misma explicación, alto riesgo de problemas para madre e hijos pero en este caso por no haber alcanzado aún la totalidad de la madurez adecuada para una gestación. Por lo que si quisieras que tu perra tuviera descendencia, deberás esperarte al tercer celo.

Duración del celo de las perras

El celo de las perras es el equivalente al periodo de las mujeres, la menstruación. La menstruación es una característica de todos los mamíferos. En el caso de las perras la aparición de la primera menstruación significa que ha alcanzado la pubertad. Al igual que en humanos, las primeras menstruaciones pueden ser irregulares para generalmente estabilizarse a los dos años.

En términos generales las perras tendrán el celo, denominado también ciclo estral, dos veces al año durando dos o tres semanas. Es en este periodo cuando tendrá lugar la ovulación y se darán cambios en el comportamiento de la perra así como el sangrado. Pero el sangrado no es como en los humanos. Las perras suelen tener sangrados escasos, aunque puede haber diferencias interindividuales, existiendo casos en los que hay un sangrado más abundante.

En el apartado Consejos, te diremos como puedes sobrellevar los celos de tu perra en general y los sangrados en particular.

Fases del ciclo reproductivo

El ciclo reproductivo de las perras se divide en cuatro fases

Proestro

La hembra está entrando en la época de celo, atraerá a los machos con su olor pero se mostrará reticente y lo rechazará pudiendo mostrarse agresiva. Normalmente tiene una duración de entre 7 y 10 días, pero varía en cada caso, pudiendo durar entre 6 y 15 días. Es el inicio del celo, el ovario se prepara para ovular.

Se verán aquí los cambios más notables de la perra: la vulva se inflama por la acción de los estrógenos y es cuando la perra tiene pequeños sangrados ricos en feromonas que con su olor atrae a los machos. Estos cambios varían mucho en cada caso, habiendo perras que tienen una notable inflamación mientras que a otras casi no se les nota. Los sangrados suelen ser más tenues al principio para ser más abundantes a mitad de fase. También se pueden ver en esta fase, al igual que en la fase estro, los cambios en el comportamiento: disminución del apetito, hacen pis con más frecuencia, aumentan su actividad mostrándose más inquietas…

Estro

La ovulación se produce en esta fase, entre las 24 y las 72 horas después de dejar de sangrar, es su momento más fértil. El comienzo de la ovulación significa la liberación de óvulos para la fecundación. La perra se muestra más receptiva, dejando que los perros la huelan, apartando la cola hacia un lado dejando ver su vulva, mostrando su interés en el macho y dejándose montar. Con una duración aproximada de entre 5 y 15 días, la perra deja de tener sangrados pasando a tener un flujo más rosado, la vulva permanece inflamada pero en menor medida que en la fase anterior.

Dentro de esta fase hay un período de 3-5 días denominado metaestro que sería en el que los ovarios empiezan a prepararse para la posible gestación. Se suelen mantener en esta fase los cambios del comportamiento nombrados en la fase proestro.

Diestro

Si no ha habido monta, esta fase tiene una duración variable de entre 2 y 5 meses, aunque generalmente suelen ser unos 60 días. La perra no estará receptiva a los machos, no mostrando éstos interés en ellos; su vulva seguirá un poco inflamada para ir poco a poco volviendo a su estado normal. Constituye la fase en la que la perra, al no estar embarazada, va volviendo al reposo sexual para la fase de anestro.

Si la perra ha sido montada y ha habido fecundación, esta fase se alargará durante la gestación y la lactancia. Para que haya embarazo la monta debe realizarse en los días de ovulación, entre los 8 y los 15 días de cada ciclo. La gestación dura entre 58 y 68 días, 2 meses aproximadamente y la lactancia entre 42 y 56 días, mes y medio o 2 meses. Por lo que en caso de que la perra se quede embarazada, la fase diestro puede durar entre 110 y 140 días, 4 meses aproximadamente.

La tercera opción es que la perra tenga una pseudogestación o embarazo psicológico. Si ocurre esto, las perras pueden experimentar ciertos cambios como que comiencen a tener leche. Aunque puede ser llamativo que la perra tenga un embarazo psicológico, entra dentro de la normalidad. Aun así, tenemos que tener la precaución de llevarla al veterinario para lidiar con esos cambios y estar al tanto de lo que puede pasar con su cuerpo para ayudarle a volver a la fase de descanso.

Anestro

Constituye el final del ciclo reproductivo, es la fase de descanso sexual entre la finalización del celo y el siguiente celo. No hay interés sexual de la perra hacia los machos y no hay actividad ovárica. Es la fase más larga con una duración entre 100 y 150 días, unos 4-5 meses, aunque puede ser muy variable.

Es la fase más adecuada para realizar la esterilización, minimizándose los riesgos de la cirugía al estar el aparato reproductor en reposo.

Al finalizar esta etapa, comenzará otra vez el ciclo.

Síntomas del celo en las perras

Los síntomas varían mucho de unas hembras a otras. Os dejamos un listado de posibles síntomas que le podrás notar a tu perro. Todos ellos son normales dentro del periodo del celo:

  • Lo más evidente es el sangrado, éste atraerá a los machos debido a las feromonas contenidas en él.
  • Lo siguiente más evidente será su actitud hacia los machos, cortejándolos, comportándose de manera más juguetona y cariñosa que de costumbre, olisqueándose y dejándose olisquear. Esta conducta indica el comienzo de la ovulación.
  • La perra puede estar más juguetona, más cariñosa, mostrando más cercanía y “exigiendo” más cariñitos o por el contrario puede mostrarse más distante; pero cambio en su forma de tratar con los humanos de la casa seguro que notas.
  • Puede haber un adelgazamiento ya que es probable que pierdan un poco el apetito. Aunque como con el tema de los mimos, puedes encontrarte también lo opuesto, que tenga más hambre de lo habitual.
  • Movimientos de su cola dirigidos a proteger su vulva, tapándola o sentándose sobre ella.
  • Aumento en la higiene, lamiéndose con frecuencia los genitales para limpiarse.
  • Lo de los nervios sí que suele ser muy común. Notarás a tu perra más ansiosa.
  • Aumento en la frecuencia de hacer pis, acompañándose a veces de movimientos distintos a los habituales al hacerlo.
  • Inflamación de los órganos reproductores: aumentará el tamaño de la vulva así como en el de las mamas.

Celo en los machos

No olvidemos a los machos, ellos experimentarán también cambios en las épocas de celo de las hembras: la hormona masculina testosterona, se disparará, acompañado este incremento en la testosterona por el del cortisol. El cortisol es el causante del estrés y el estrés puede conllevar algunos síntomas como agresividad, frustración, irritabilidad… El perro se ve sometido a un estrés continuo que puede derivar en comportamientos poco habituales: escaparse de casa siguiendo el olor de alguna hembra, estar más pendiente del exterior, alerta, ansioso, notarle más parado o aplanado, como tristón o incluso oírle lloriquear sin motivo aparente, los hay que dejan de comer o disminuyen la ingesta tanto de comida como de agua, o que parecen distraídos o confusos.

Como ya os explicábamos en el post de Curiosidades de los perros, la capacidad olfativa de los perros es impresionante, pudiendo tener un alcance de hasta 4 km. Esto junto a que las perras orinen con más frecuencia, esparciendo feromonas y su olor en estos orines; y el del propio sangrado, provocará sí o sí que el perro esté más ansioso. El olor a las feromonas es irresistible para los machos, pudiendo volver a perro como hipnotizado por él, el macho ahora solo tiene un objetivo, que de no ser perseguido o cumplido, provocará un estado alterado del perro.

Este mayor nivel de estrés y nervios puede hacer que un perro que en condiciones normales sea afable, bueno y cariñoso, tenga conductas agresivas si hay otro macho que pueda “quitarle” a su hembra, o por simple frustración por no poder irse a buscar a la hembra en celo que está oliendo. También es bastante probable que aumente la frecuencia de marcaje urinario, pudiendo llegar a hacerlo dentro de casa.

Los machos no tienen ningún ciclo reproductivo como las hembras, ellos se pondrán en celo cuando perciban las feromonas que desprenden las hembras que están en celo. Aún estando castrados, los machos pueden oler en las mismas excepcionales condiciones las feromonas desprendidas por las hembras; y aún estando castrados, este olor les parecerá sumamente atractivo. Lo que diferencia a un perro castrado de uno que no lo está, es el que el castrado no tendrá las hormonas que pueden provocar su comportamiento más incesante o incluso agresivo.

Podrás contribuir a una mayor tranquilidad de tu perro evitándole pasar por esto con la esterilización.

Perros peleando

Consejos para bienllevar el celo de las perras

  • Por los comportamientos derivados del periodo del celo, tu mascota puede querer escaparse en busca del macho/hembra que está percibiendo con su olor. Es por esto que hay que tener especial cuidado con la vigilancia de las mascotas, asegurar puertas y ventanas y estar más pendiente ya que en cualquier momento pueden escaparse pudiendo tener esto consecuencias fatales.
  • Pasea a tus mascotas con correa para evitar que salgan corriendo en busca del macho/hembra. Con esto, como para con todo, es fundamental una buena educación en el perro que puedas intentar frenarle con tus ordenes en caso de no tenerle atado, aunque será difícil ante el encuentro de perras en celo con machos; y en estas condiciones, tu perr@ estará desatado y no solo por la falta de correa.
  • Debemos cuidar más que nunca la higiene de nuestra perrita en época de celo, manteniendo limpia la zona perianal. Podemos tener por costumbre limpiarle la zona dos veces al día.
  • Puedes ponerle a tu perra unas braguitas los días de sangrado, encontrarás en el mercado distintas tallas y modelos. Al no estar acostumbradas a esta prenda, puede ser útil que se las pongas antes del celo para cuando llegue éste no las extrañen.
  • Atendamos sus necesidades: si la perra quiere más cariño, démoselo: juega más con ella, dale más mimos…; si por el contrario quiere más independencia, démosela. Podemos habilitarle un espacio para esa época en la que ella tenga sus juguetes y sus cosas, separado de exposición a machos y donde ella pueda sentir que está en su lugar seguro.
  • Si conviven con un macho, lo recomendable es mantenerlos apartados para evitar roces, peleas, frustraciones o directamente camadas indeseadas.
  • Es muy recomendable anotar cada vez que la hembra tenga el celo para poder tener así conciencia de cuándo será el próximo y preverlo, además de percatar si hay alguna irregularidad.
  • Visita a tu veterinario ante cualquier duda o para informarte de todo lo que necesites saber sobre el celo de tu perra o sus posibles reacciones. Nadie mejor que un experto que vea y conozca a tu can para ayudarte.
  • También puedes encontrar empapadores para perros pensados para ponerlos en las braguitas y dispones de diferentes tamaños para ajustarlos al de sus braguitas.
  • Si quieres evitar tener machos merodeando alrededor de allá por dónde pise tu perrita, existen unos sprays que eliminan el olor de las feromonas, pensado para echarlo en manchitas de sangre que haya podido haber y puedan desprender este olor tan irresistible para los machos.
  • Existen localizadores para rastrear a tu perra en caso de escape, os comentamos su existencia para posible solución en caso extremo, pero nos gustaría que optarais más por la prevención de esos escapes que por la solución; ya que si esto pasara es muy probable que no hayáis evitado una camada indeseada.
  • Una opción para evitar la persecución de perros cuando saques a tu perrita es poner mentol en la punta de su cola para así enmascarar su olor.
  • Y por último y no menos importante, insistir en la recomendación de la esterilización de vuestras mascotas, evitando camadas indeseadas, mejorando su calidad de vida, reduciendo probabilidad de como enfermedades y por supuesto los periodos de celo de las hembras y la respuesta inevitable de los machos.

Por Silvia